La parlamentaria independiente-UDI valoró el despacho de la iniciativa que fortalece las herramientas para prevenir y enfrentar hechos de violencia en los establecimientos educacionales, resguardando a docentes, asistentes de la educación y alumnos en todo el país.
La diputada independiente-UDI, Ximena Naranjo, celebró la aprobación definitiva del proyecto de ley Escuelas Protegidas, iniciativa que busca reforzar la seguridad y la convivencia dentro de los establecimientos educacionales mediante nuevas medidas de prevención, protocolos de actuación y mecanismos de protección para toda la comunidad escolar.
Tras el despacho de la norma, la parlamentaria aseguró que el avance legislativo responde a una demanda urgente de profesores, asistentes
de la educación, apoderados y estudiantes, quienes durante los últimos años han debido enfrentar un preocupante aumento de situaciones de violencia en distintos recintos educacionales del país.
“Durante demasiado tiempo hemos visto cómo la violencia ha ido afectando los espacios destinados al aprendizaje. Ningún estudiante
puede desarrollar plenamente sus capacidades si estudia en un ambiente marcado por el temor, y ningún profesor debería ejercer su
labor expuesto a agresiones o amenazas”, sostuvo Naranjo.
La legisladora señaló que la nueva ley entrega mayores herramientas a los establecimientos para actuar frente a situaciones complejas,
fortaleciendo la prevención y estableciendo procedimientos claros para resguardar a quienes forman parte de las comunidades educativas.
“Esta legislación envía una señal clara: las escuelas deben ser espacios de respeto, formación y convivencia. No podemos normalizar conductas que ponen en riesgo la integridad física o emocional de alumnos, docentes y trabajadores de la educación”, agregó.
De igual modo, la diputada destacó que la iniciativa busca equilibrar la protección de derechos con la necesidad de mantener condiciones
adecuadas para el proceso educativo, permitiendo que los establecimientos cuenten con instrumentos más efectivos para enfrentar episodios de violencia.
“Recuperar la autoridad, el respeto y las condiciones mínimas para enseñar y aprender es una tarea fundamental. Esta ley constituye un
paso importante para devolver tranquilidad a miles de familias y comunidades educativas que esperan contar con entornos seguros para
el desarrollo de sus hijos”, afirmó.
Por último, la parlamentaria expresó su expectativa de que la implementación de la normativa permita fortalecer la convivencia
escolar y prevenir hechos que afecten el bienestar de los estudiantes. “Lo que está en juego es la calidad de la educación y el futuro de
nuestros niños y jóvenes. Por eso era necesario avanzar en una legislación que entregue más protección y mejores herramientas para
garantizar ambientes seguros dentro de las escuelas”, complementó.


