Una denuncia pública sobre un eventual daño al patrimonio arqueológico en la región de Tarapacá volvió a encender el debate sobre la protección de vestigios ancestrales en zonas donde se desarrollan actividades industriales. La alerta fue difundida por la Fundación Desierto de Atacama, organización que a través de redes sociales advirtió sobre la situación de los geoglifos ubicados en el sector Cerro Negro.
Según lo señalado por la entidad, estas manifestaciones arqueológicas estarían amenazadas o incluso parcialmente destruidas por actividades vinculadas a la operación minera Cerro Colorado, perteneciente a la compañía BHP. En su publicación, la fundación cuestionó los impactos ambientales y sociales asociados a la gran minería, indicando que sus operaciones no solo afectarían el entorno natural, sino también el patrimonio cultural presente en el territorio.
Los geoglifos corresponden a figuras o trazos realizados sobre la superficie del suelo, muchos de ellos con siglos de antigüedad, que forman parte del paisaje cultural del desierto y constituyen testimonios materiales de antiguas rutas de movilidad y ocupación humana en el norte de Chile.
La legislación chilena establece una protección especial para este tipo de vestigios. De acuerdo con la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales, los lugares, ruinas y yacimientos arqueológicos existentes sobre o bajo la superficie del territorio nacional son considerados Monumentos Arqueológicos por el solo ministerio de la ley, lo que implica que cuentan con resguardo legal incluso sin una declaratoria específica.
El tema adquiere mayor relevancia considerando que en el entorno de Cerro Colorado ya se habían registrado antecedentes arqueológicos. En 2006 se informó del hallazgo de más de un centenar de geoglifos y senderos prehispánicos en el área, lo que da cuenta de la importancia patrimonial del sector.
La denuncia difundida por la Fundación Desierto de Atacama reabre así una discusión de larga data en el norte del país: cómo compatibilizar el desarrollo de actividades productivas con la protección efectiva de un patrimonio arqueológico altamente frágil y de enorme valor histórico y cultural.


